Crecimiento Económico; ¿Quién lo defiende?, ¿Quién se ausenta?, ¿Quién lo desprecia?
Poner énfasis en el crecimiento económico debería ser la urgencia de todo gobierno, no solo porque esto arroja números positivos para la economía, sino porque impacta directamente en la ciudadanía, para muchos el crecimiento suena ácido y a números prácticamente indigeribles por la sociedad chilena, pero eso no quita que personajes de la política contingente no lo consideren en la agenda.
El crecimiento es un componente que no puede estar ausente en ninguna agenda de gobierno, es un imperativo moral, no una mezquindad política de algunos, se olvidan que crecer es crear las condiciones para que se genere inversión, empleo, oportunidades trae consigo enormes plusvalías a la economía de un país, esto porque eleva sus niveles de bienestar en su población tanto por la vía del empleo directo como por la vía redistributiva ya que las arcas fiscales también se llenan para poder distribuir entre quienes más lo necesitan.
Pero vayamos a las repercusiones que genera no crecer, el no tener una visión de estado, en primer lugar, a nivel exterior nos golpean fuertemente las exportaciones, según datos del banco mundial el periodo graficado correspondiente a 2014-2015 decaemos en 8,7% en concordancia con el ciclo contractivo de las exportaciones, segundo los niveles de inversión en nuestro país son exiguos por no decir inexistentes un -0,3% (mismo periodo graficado), esto genera un problema serio entre otras cosas cae la producción de fuentes laborales de trabajo calificado y no calificado, decae el bienestar social y no se puede disminuir la pobreza, esto último provocado por un fuerte impacto debido a reformas tributarias mal diseñadas e implantadas que entre otras cosas generan incertidumbre, contendiente principal de la inversión.
Desafortunadamente hace unos días la Presidente de la República señaló ante los medios de comunicación; “No me interesa crecimiento económico brutal sin mejorar la vida de las personas”, sin duda esa declaración es el fiel reflejo de su segundo mandato, sobretodo de quienes se sienten Bacheletistas, al considerar que el crecimiento económico es meramente una técnica del empresariado explotador que sólo beneficia a unos pocos, pero si hilamos más fino, hablando de la ciudadanía, de los que día a día a través de una actividad remunerada consiguen los medios para su sustento diario, cómo explicarles que las condiciones salariales, la baja empleabilidad va de la mano con la escasa voluntad política de quien gobierna para incentivar dicho crecimiento. Hagamos memoria, (que para algunos eso es su caballo de batalla y para otros es mirar hacia delante cuando les conviene), que el sostenido crecimiento económico que Chile ha sostenido en los últimos años, reflejado en las buenas cifras económicas (que por ejemplo el gobierno del ex presidente Sebastián Piñera no logró hacer ver a la ciudadanía, cifras que fueron auspiciosas para su gobierno) ha permitido que muchas personas salgan de la extrema pobreza, acceden más empleos, la cobertura en la educación superior crezca, una gama de posibilidades de acceso y mejora.
Convengamos que recuperar la senda del crecimiento es trascendental si queremos consolidar nuestra posición como país líder en Latinoamérica, puesto que de pasar a crecer sobre promedio mundial hemos caído bajo el, sin embargo, aún es tiempo para enmendar el rumbo el primer acercamiento es reconocer la mala gestión en materia tributaria, asegurar el piso de seguridad mínimo que incentiven la atracción de inversiones, ya que de no ser así iríamos por un cuarto año de pobre crecimiento entorno al 2% que no compensa en ningún caso el incremento de la población.
Diego Quichel
Estudiante de Ciencias Políticas y Administrativas, integrante Escuela Ciudadana y Responsabilidad Social.Eduardo Leiva
Administrador Público de la Universidad de Los Lagos, Director de Escuela Ciudadana y Responsabilidad Social, Coordinador del Observatorio Regional de Transparencia Los Lagos.